Dejó a su madre bañada de sangre. Ahora se retuerce y llora de dolor😭 No la veas… Ver más
Una escena desgarradora ha conmocionado a miles de usuarios en redes sociales, luego de que circulara un video donde se ve a una mujer mayor, ensangrentada y llorando de dolor, tras haber sido presuntamente agredida por su propio hijo.
El hecho ocurrió en un barrio residencial cuyo nombre no ha sido revelado por respeto a la privacidad de la víctima. Según informes preliminares de medios locales, la discusión comenzó por motivos aparentemente triviales. Sin embargo, la situación se tornó violenta cuando el joven, de aproximadamente 20 años, perdió el control y arremetió físicamente contra su madre.
Vecinos alertaron a las autoridades al escuchar los gritos y lamentos de la mujer. Al llegar al lugar, los agentes de policía encontraron a la señora en el suelo, cubierta de sangre, con signos de trauma en el rostro y brazos. El joven fue detenido en el sitio y ahora enfrenta cargos por violencia intrafamiliar agravada.
La víctima fue trasladada a un hospital cercano donde se encuentra estable, pero con lesiones físicas y emocionales profundas. En declaraciones a la prensa, un médico del centro asistencial indicó que “la paciente sufrió contusiones múltiples y se encuentra bajo observación psicológica por el trauma vivido”.
El video, que fue grabado por un testigo y compartido inicialmente con fines de denuncia, generó una ola de indignación en plataformas como TikTok y Twitter. Sin embargo, muchos internautas piden no compartir más las imágenes por respeto a la dignidad de la víctima.
Organizaciones defensoras de los derechos humanos aprovecharon el caso para volver a poner sobre la mesa el grave problema de la violencia intrafamiliar en América Latina. “No hay justificación posible para que una persona agreda a quien le dio la vida. Este tipo de actos deben ser sancionados con todo el peso de la ley”, afirmó Laura Paredes, vocera de la Fundación Mujer y Familia.
Mientras tanto, la comunidad espera justicia y apoyo para la mujer agredida, quien ahora se enfrenta no solo al dolor físico, sino también al impacto emocional de haber sido atacada por alguien a quien amaba profundamente