CONFIRMADO: A LOS 44 AÑOS EL ACTOR MEXICANO WIILLIAM LEVY DEJ…Ver más

¡PÁRENLE A SUS PRENSAS, APAGUEN LA ESTUFA Y SIÉNTENSE ANTES DE QUE SE ME VAYAN DE ESPALDAS! ¡ESTO NO ES UN SIMULACRO, RAZA!
TÍTULO EXPLOSIVO: ¡EL CORAZÓN DE MÉXICO SE DETUVO POR UN SEGUNDO! EL CLICKBAIT QUE CASI NOS MATA DEL SUSTO: “A LOS 44 AÑOS WILLIAM LEVY DEJÓ…” ¡LA VERDAD DETRÁS DEL “VER MÁS” QUE TIENE A LAS ABUELITAS CON EL ROSARIO EN LA MANO Y A LAS NOVIAS CON EL RIMEL CORRIDO!
SUBTÍTULO DE IMPACTO: Todos vimos esa notificación maldita, ese titular cortado a la mala lech que nos hizo pensar lo peor. ¿Se nos fue el galanazo? ¿Colgó los tenis el “Brad Pitt latino”? ¡NO! La realidad es mucho más extraña, dramática y escandalosa. El cubano más mexicano de la televisión no se murió, pero sí mató a su personaje. ¡Entérate de la drástica decisión que tomó el actor y que ha dejado a las televisoras temblando y a los fans en terapia intensiva del chisme!*
POR: “LA VÍBORA” RAMÍREZ / CRÓNICA ROSA (Y ROJA DEL SUSTO) DEL ESPECTÁCULO
CIUDAD DE MÉXICO (Y MIAMI, Y LA HABANA, Y DONDE HAYA UNA TELE PRENDIDA).– ¡Ay, nanita! Mis queridos valedores del chisme sabroso, si ustedes son de los que sintieron que se les bajaba la presión y se les subía el azúcar al mismo tiempo cuando vieron esa imagen en el “Feis”, déjenme decirles que no están solos. Medio México soltó el taco y la otra mitad dejó de respirar.
El titular era criminal: “CONFIRMADO: A LOS 44 AÑOS EL ACTOR MEXICANO WILLIAM LEVY DEJ… Ver más”.
¡Ese maldito “Ver más”! Es el arma más peligrosa del siglo XXI. En ese momento, la mente colectiva de la nación pensó lo impensable: “Dejó de existir”, “Dejó este mundo”, “Dejó viudas a millones”. Las redes sociales se llenaron de moños negros prematuros, de “QEPD”, y de señoras llorando en los grupos de WhatsApp de la familia.
Pero agárrense, porque la verdad detrás de esos puntos suspensivos es una historia que supera cualquier guion de telenovela que el mismo William haya protagonizado. No hubo velorio, no hubo entierro. Lo que hubo fue un RENACIMIENTO ESPIRITUAL Y UN PORTAZO EN LA CARA A LA FAMA.
EL MISTERIO RESUELTO: ¿QUÉ FUE LO QUE DEJÓ?
William Levy no dejó de respirar, mis amigos. William Levy DEJÓ… ¡LA ACTUACIÓN, LA FAMA Y LA VIDA PÚBLICA PARA SIEMPRE! (O al menos eso jura él por ahorita).
Pero la forma en que lo hizo… ¡Ahí está el detalle, chato! No fue con una conferencia de prensa en un hotel de lujo, ni con un post bonito en Instagram. Fue un zafarrancho digno de primera plana.
CRÓNICA DE UNA HUIDA EXISTENCIAL
Cuentan las malas lenguas –esas que trabajan en los foros de grabación y que todo lo ven– que la crisis del actor venía cocinándose desde hace meses. Dicen que a sus 44 años, el galán estaba harto. Harto de ser “el bonito”, harto de los chismes sobre sus romances, harto de que solo lo quisieran para quitarse la camisa.
El “Día D” fue el martes pasado. William estaba en medio de la grabación de su nueva superproducción, un culebrón de época donde hacía de hacendado rico (¡qué raro!). De repente, a mitad de una escena de beso apasionado, el director gritó “¡CORTE!”.
Pero William no cortó. Se separó de la actriz, miró a la cámara, miró al director, y con una calma que heló la sangre de todos los presentes, se arrancó el micrófono de solapa, lo tiró al suelo y dijo con su inconfundible acento: “¡Se acabó, mi gente! ¡Ya no puedo más con esta farsa!”.
Se subió a su camioneta blindada y arrancó quemando llanta, dejando a la producción colgada y con la boca abierta. Desapareció del mapa por 72 horas. Nadie sabía dónde estaba. Ni su agente, ni su familia, ni la prensa carroñera.
Fue ahí cuando surgieron los rumores de muerte. “Lo secuestraron”, decían unos. “Chocó en la carretera”, decían otros. El titular engañoso del “Dejó…” empezó a circular aprovechando el pánico.
EL HALLAZGO EN LA SIERRA: ¿UN MONJE O UN LOCO?
¿Dónde encontraron a nuestro William? Agárrense porque esto parece chiste.
Lo encontraron tres días después en un pueblito mágico perdido en la sierra de Oaxaca, lejos del glamour, de los paparazzis y del gimnasio. Pero no estaba en un spa de lujo. ¡Estaba ayudando a un señor a cargar leña y comiéndose unas quesadillas de flor de calabaza en un puesto callejero!
Las fotos que tomaron los lugareños (y que vendieron carísimas a las revistas) muestran a un William irreconocible: barba de tres días, gorra vieja, ropa sencilla y… ¡sonriendo como nunca lo habíamos visto en la tele! Se veía feliz, relajado, comiendo con las manos y platicando con las doñitas del mercado.
Cuando un reportero intrépido (y muy necio) logró encontrarlo y ponerle un micrófono enfrente preguntándole por qué había “matado” su carrera, William soltó la sopa.
LAS PALABRAS QUE SACUDIERON A TELEVISA Y TELEMUNDO
— “Miren, brother”, dijo William, masticando un pedazo de chicharrón. “La gente piensa que lo tengo todo, pero me sentía vacío. Ese titular que los asustó tiene razón en parte. El William Levy actor, el sex symbol, el que vende portadas… ese sí se murió. Ese ya ‘dejó de existir’. Ahora solo quiero ser William, el hombre”.
Confirmó que ha vendido sus mansiones, que ha regalado sus coches deportivos y que planea comprarse un ranchito para cultivar aguacates y criar gallinas. ¡HÁGANME EL RECHINGADO FAVOR! ¡De galán de Hollywood a granjero de aguacates!
Dijo que la presión de la edad, de verse siempre perfecto a los 44, de las cirugías, del botox y de los escándalos con sus ex parejas, lo tenían al borde del colapso nervioso. “Prefiero tener callos en las manos por trabajar la tierra, que tener el alma callosa por tanta hipocresía”, sentenció con una frase que seguro sacó de un libro de autoayuda, pero que sonó muy perrona.
LAS REACCIONES: MÉXICO EN SHOCK Y LAS FANS EN NEGACIÓN
La noticia ha caído como bomba nuclear en el mundo del espectáculo.
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Las productoras: Están que se las lleva el tren. Tienen contratos millonarios firmados que ahora William dice que usará para prender la fogata. Se habla de demandas, de abogados tiburones y de un pleito legal que va a durar años.
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Las fans: ¡Pobrecitas! Hay grupos de oración en Facebook pidiendo que William recapacite. “¡No nos puedes hacer esto, Willy!”, comentan en sus fotos viejas. Otras, más dramáticas, dicen que si él se vuelve granjero, ellas se van de jornaleras a Oaxaca con tal de verlo sudar en el campo.
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La ex: Elizabeth (ya saben quién) subió una historia a Instagram con una canción de “Libre soy” de Frozen. Al buen entendedor, pocas palabras. Parece que ella ya sabía que al galán le faltaba un tornillo o que de plano le dio gusto que se largara al monte.
REFLEXIÓN FINAL: ¿MARKETING O LOCURA REAL?
Aquí entre nos, mi raza, su servilleta el “Tundemáquinas” Ramírez tiene sus dudas. ¿Será esto una crisis de la mediana edad real? ¿O será la campaña de publicidad más agresiva y genial de la historia para lanzar una nueva marca de mezcal o una serie sobre un narco arrepentido?
En este negocio, nunca se sabe. A lo mejor en dos meses lo vemos regresando con la cola entre las patas porque extraña los aplausos y los cheques con muchos ceros. O a lo mejor, y solo a lo mejor, William Levy tuvo los pantalones que a muchos nos faltan para mandar todo al diablo y buscar su felicidad donde nadie lo conoce.
Por lo pronto, ese susto que nos llevamos con el “CONFIRMADO: WILLIAM LEVY DEJÓ…” no se nos quita con nada. Casi nos da el patatús pensando que estaba en el hoyo, y resulta que estaba en el cerro.
Así que ya saben, chicas. Si quieren ver a William, ya no prendan la tele. Agarren su mochila, súbanse a un burro y vayan a buscarlo a la sierra. A lo mejor y tienen suerte y les toca que el ex-galán les invite un taco de aguacate recién cortado por sus manos santas.
¡Qué novela, me cae! ¡Ni la Rosa de Guadalupe se atrevió a tanto! Seguiremos informando desde el lugar de los hechos… o desde la tortillería donde dicen que lo vieron comprando un kilo.
¡CAMBIO Y FUERA, CHISMOSOS!