#DOS hermanas quienes perdieron la vida tras un fuerte accidente vial, Ayer.…Ver más
¡TRAGEDIA EN EL ASFALTO! EL ISTMO SE VISTE DE LUTO: DOS JÓVENES PROMESA PIERDEN LA VIDA EN APARATOSA VOLCADURA QUE ESTREMECE A LA REGIÓN
Por: La Redacción / Alerta Istmo Noticias
EL ISTMO DE TEHUANTEPEC, OAXACA. – El destino es canijo y a veces no avisa; llega de golpe, arrebatando sueños y dejando un vacío imposible de llenar. Una mañana que prometía ser como cualquier otra bajo el sol abrasador de nuestra región del Istmo, se convirtió en un infierno de fierros retorcidos, sirenas y llanto desgarrador. Hoy, el corazón de dos familias está roto y una comunidad entera se encuentra en shock tras un accidente carretero que cobró la vida de dos jóvenes mujeres, cuyas sonrisas se apagaron en un instante sobre la fría carretera federal.
Las imágenes que acompañan esta nota son duras, son la cruda realidad de la “nota roja” que nadie quiere leer, pero que nos golpea de frente. Son el testimonio gráfico de una jornada marcada por la desgracia, que comenzó con un viaje y terminó en un velorio.
El rugido de la muerte en la carretera
Todo ocurrió en un tramo concurrido de la carretera federal, una vía que conecta nuestros pueblos y que tantas historias ha visto pasar, buenas y malas. Eran pasadas las horas pico de la mañana cuando el estruendo de un impacto seco y el rechinido de llantas alertaron a los vecinos y comerciantes de la zona.
Quienes estaban cerca, incluyendo a los trabajadores y clientes de un conocido negocio de “Carnitas” que se aprecia en una de las fotografías, salieron corriendo al escuchar el “fregadazo”. Lo que vieron les heló la sangre. Un automóvil compacto color blanco, que minutos antes circulaba con normalidad, había perdido el control de forma brutal.
La escena era dantesca. Como se puede observar en la imagen inferior derecha, el vehículo terminó volcado sobre su costado izquierdo, convertido en un amasijo de metal, plásticos rotos y cristales esparcidos por el pavimento. La violencia de la volcadura fue tal que el coche quedó prácticamente irreconocible, una muestra de la velocidad o la fuerza del impacto que sufrió.
Testigos presenciales relatan con horror los primeros momentos después del accidente. “Se escuchó como una explosión, joven. Cuando salimos, el carro ya estaba así, volteado. Corrimos a querer ayudar, pero la verdad, al ver cómo quedó todo, nos temimos lo peor”, comentó Don Rutilio, un vecino que presenció los hechos.
El saldo rojo: Dos ángeles que se nos adelantan

La tragedia se confirmó minutos después, cuando arribaron los paramédicos y elementos de la Guardia Nacional División Caminos para acordonar la zona. El ulular de las ambulancias presagiaba la mala noticia.
En el lugar de los hechos, sobre el asfalto caliente y cubierta con una sábana roja a cuadros, yacía el cuerpo sin vida de una de las ocupantes. La imagen (inferior izquierda) es devastadora: una vida joven truncada, tendida en la carretera mientras los curiosos y las autoridades observan a la distancia, impotentes ante la muerte ya consumada.
La otra joven, según los primeros reportes periciales, quedó prensada dentro de la estructura colapsada del vehículo blanco. Los bomberos y rescatistas tuvieron que usar las “quijadas de la vida” para liberar su cuerpo, pero ya nada se podía hacer; el impacto había sido mortal.
¿Quiénes eran? El dolor tiene rostro de mujer
La noticia corrió como pólvora en redes sociales, especialmente a través de plataformas como “Alerta Istmo Noticias”, donde la comunidad comenzó a preguntar con angustia quiénes eran las víctimas.
La confirmación llegó poco después, acompañada de la fotografía que hoy nos parte el alma (esquina superior derecha). En ella, dos jóvenes mujeres, guapas, llenas de vida y con un futuro por delante, miran a la cámara. Sus rostros, ahora marcados por un enorme moño negro digital en señal de luto, se han vuelto el símbolo de esta tragedia. Eran hijas, hermanas, amigas; muchachas conocidas en la región, trabajadoras y alegres, que ese día salieron de casa sin saber que no regresarían.
Por respeto a las familias en este momento de dolor inenarrable, omitimos sus nombres completos, pero la comunidad sabe quiénes son y hoy llora su partida. Se dice que iban a realizar unos trámites, un viaje de rutina que terminó en fatalidad.
Las investigaciones: ¿Exceso de velocidad o falla mecánica?
Mientras los peritos de la Fiscalía General del Estado realizaban el levantamiento de los cuerpos para trasladarlos al Servicio Médico Forense (Semefo) y practicarles la necropsia de ley, las especulaciones sobre las causas del accidente comenzaron a surgir.
Las primeras hipótesis de las autoridades apuntan a un posible exceso de velocidad combinado con una distracción al volante, o quizás, una falla mecánica repentina que hizo que la conductora perdiera el control del vehículo blanco, provocando que diera varias volteretas hasta terminar en la posición en la que fue encontrado. Será el peritaje oficial el que determine qué fue lo que realmente sucedió en esos segundos fatales.
El último adiós: Veladoras y lágrimas
La última imagen de este triste collage (esquina superior izquierda) nos muestra el desenlace que ninguna madre quiere vivir. Es el interior de un hogar o una funeraria, habilitado para el velorio. Un ataúd gris metálico, flanqueado por grandes cirios encendidos y arreglos florales, aguarda el cuerpo de una de las jóvenes.
El ambiente en esos lugares es de un silencio pesado, roto solo por los sollozos y los rezos del rosario. Vecinos, familiares y amigos se han volcado para acompañar a los deudos en este trance tan amargo. No hay palabras de consuelo que alcancen cuando se despide a alguien tan joven, alguien que tenía toda la vida por delante.
“Eran unas muchachas muy buenas, siempre saludaban, muy alegres. No podemos creer que esto les haya pasado. Dios las tenga en su santa gloria y le dé mucha fortaleza a sus padres, porque esto no se supera nunca”, comentó una vecina entre lágrimas durante el velorio.
Hoy, el Istmo está de luto. Dos estrellas más brillan en el cielo, pero aquí en la tierra, dejan un vacío inmenso. Que esta tragedia sirva como un doloroso recordatorio de la fragilidad de la vida y de la importancia de extremar precauciones cada vez que tomamos el volante. Descansen en paz.